Si examinamos una forma verbal latina, leg-i-tis, amā-mus, audi-t, en ellas distinguimos dos partes : la raíz o lexema y las desinencias o morfemas personales.
En ciertas formas y modos aparece un elemento predesinencial que es característica del tiempo y del modo y que por este motivo llamamos morfema modal-temporal: monē-ba-mus, audi-ā-tis.
Cuando la raíz del verbo acaba en consonante se intercala una vocal de unión o de paso, que sirve como amalgama entre los elementos y que preserva fonéticamente la forma del lexema. En latín suelen ser la ĭ y la ŭ.
Así una forma personal del verbo latino puede tener los siguientes elementos:
LEXEMA + [VOCAL DE UNIÓN]+[ MORFEMA MODAL-TEMPORAL]+ MORFEMA PERSONAL
Por ejemplo:
amā- bā -mus
lex.+ mmt+ mp
habē - a - nt
lex.+ mmt + mp
audī - u - nt
lex.+ v.u.+mp
Los morfemas modales-temporales
En presente de indicativo no hay porque se considera tiempo cero y modo cero.
El pres. de subj. presenta dos morfemas, ē/ā, el primero de los cuales sólo sirve para los verbos cuya raíz acaba en -ā (primera conj.) y el resto de las conj. tienen el segundo ( como en cast. 'que yo ame ' /' que yo tenga ' ).
El imperf. de ind. -(ē)bā, con la ē como si ya formara parte del mmp. porque se extendió a todos los tema salvo los acabados en-ā.
El imperf. de subj. siempre tiene -re-( menos en el verbo sum, volo y compuestos).
El fut. imperf. presenta -bo en los verbos cuyo tema acaba en -ā o -ē y alternancia- ā (primera persona) y - ē (resto de personas).